Bueno, cuando acabe esta historia espero comenzar otra en el ss6. En principio pensaba hacerla también de Bizancio (pero ya con conquistas europeas), pero como se me tacharía de "fanático bizantino", he decidido hacerla sobre otra facción radicalmente diferente. Como aún quedan meses para eso, aún no explico más, ya que es muy posible que cambie de opinión.
Sobre la opinión militar, alargaré el capítulo como si las propuestas fueran de generales en el consejo de Constantinopla:
El Basileo escuchó hasta el final, manteniendo la mirada perdida en las decoraciones de las paredes. Cuando Augustos acabó su explicación, Stefanos contestó:
-Muy bien, pero la úníca alianza sólida existente en Tierra Santa es entre los dos estados cruzados. Sería una declaración de guerra contra Antioquía a la vez.-
Un consejero acudió en apoyo de Augustos:
-Mi señor, no hay otra opción. Un asalto rápido podría no dar tiempo a Antioquía a reaccionar. Si jugamos bien nuestras cartas y atacamos rápidamente, en una década nuestros estandartes ondearán por el antiguo reino.-
Stefanos golpeó la mesa de nuevo
-¡Es arriesgado, joder! Una guerra así podría sentenciar nuestro imperio. Aunque tienes razón, es lo único que nos queda.-
-¿Y bien?-
-Esperaremos más ideas. No pienso salir de esta sala sin haber escuchado al menos otra idea distinta.-
Sobre la opinión militar, alargaré el capítulo como si las propuestas fueran de generales en el consejo de Constantinopla:
El Basileo escuchó hasta el final, manteniendo la mirada perdida en las decoraciones de las paredes. Cuando Augustos acabó su explicación, Stefanos contestó:
-Muy bien, pero la úníca alianza sólida existente en Tierra Santa es entre los dos estados cruzados. Sería una declaración de guerra contra Antioquía a la vez.-
Un consejero acudió en apoyo de Augustos:
-Mi señor, no hay otra opción. Un asalto rápido podría no dar tiempo a Antioquía a reaccionar. Si jugamos bien nuestras cartas y atacamos rápidamente, en una década nuestros estandartes ondearán por el antiguo reino.-
Stefanos golpeó la mesa de nuevo
-¡Es arriesgado, joder! Una guerra así podría sentenciar nuestro imperio. Aunque tienes razón, es lo único que nos queda.-
-¿Y bien?-
-Esperaremos más ideas. No pienso salir de esta sala sin haber escuchado al menos otra idea distinta.-









