por Tryadelion el Vie 09 Abr 2010, 09:11
Saben quién es para mí el tío que más daño ha
hecho en el mundo a las parejas? El señor Erasmus.
Sí, el cabrón éste que en cuanto ve que te echas novia, va y le da una beca para que
se vaya a estudiar al extranjero. ¡Qué manía de irse a estudiar fuera!
Un día llega tu novia toda feliz y te dice: -Cariño, ha sucedido algo
maravilloso.
Y tú, ilusionado: -¿Se van tus padres el fin de
semana?
-No, mucho mejor: ¡me voy yo un año a Estados Unidos! ¡Mehan dado una beca!
Y te quedas jodido: -¿A Estados Unidos...?
Pero qué se le ha perdido a ésta en Estados Unidos? Y, además, aunque se le
haya perdido algo... con lo grande que es EEUU no lo va a encontrar.
Acabas de empezar una relación a distancia. Al principio, os llamáis cada día.
Veinte veces. Esta etapa dura exactamente hasta que tu padre recibe la
primera factura de teléfono.
Un consejo: si te vas a echar novia a distancia compra acciones de Telefónica porque por lo menos algo
recuperarás.
Así que, a partir de ese momento, ya tienes plan para los domingos por la tarde: hacer cola en la cabina.
Porque siempre hay un tío dentro... Que cuando ya lleva hora y media metido en
la cabina, piensas: "¡Coño!, ¿a ver si este tío es José Luis López Vázquez?".
Y por fin entras en la cabina, y cuando hablas con tu chica, notas que tiene la voz cambiada, como si le hubiera salido frenillo.
-Ayer fuimos a tomar un chicken y un wopa al Rockefelle senta.
Y al salir de la cabina tu amiguete te pregunta: -¿Qué te ha dicho
Y tú: -No sé qué... de una chica muy guapa sentá en una roca... Para mí que ésta se ha ido a Lourdes.
Y además las conversaciones con ella son muy dolorosas. Porque hay un ligero
contraste:
ella no para de contarte cosas superemocionantes: -Pues ayer estuve en la segunda piscina más grande del mundo.
Y tú: -Pues...yo... no. Yo quedé con Emiliano.
-Y entre todos los chicos me tiraron desde el trampolín, ¡más brutos!
Y aquí ya te cabreas:
-¿Ah, sí? Pues ¿te acuerdas de que, cuando te fuiste, Emiliano sólo
llegaba a la 'ñ'? Pues ahora ya dice el alfabeto entero con eructos.
¡Ése sí que es bruto!
Al principio, todo lo que salga en la tele sobre EEUU te interesa. Da igual que ella se haya ido a Carbondeil,
Illinois, que si hay un incendio en Alaska, no te lo pierdes,a ver si la
ves.
Si echan la final de la Super Bowl la buscas entre el público...
200.000 personas. Bueno, y si sale un reportaje sobre las
peregrinaciones a Lourdes, también la buscas, por si acaso.
El otro medio de comunicación es el correo.
Estás todo el día escribiéndole.
Sólo aquel que haya tenido una relación a distancia puede
responder a esto:
¿cuántas veces es posible pasar a limpio una carta?
Le escribes tanto que llega un día en que sólo puedes poner:
"Hola
Carolina te contaría lo que hice ayer, pero es que ayer estuve todo el
día escribiéndote". Y después, a la hora de mandarla, haces un truco muy
cutre: pones un sello normal y luego escribes a boli "URGENTE", a ver
si cuela.
Y cuando a ti te llega una carta suya, te pasa algo muy
absurdo. ¡No la quieres leer! Te encierras en tu cuarto.
Coges el sobre,lo miras al trasluz... lo hueles, lo palpas para ver si viene
gordito... Esto lo haces porque sabes que te va a pasar como en un
restaurante chino... Que te lo vas a pasar muy bien leyendo la carta...
pero luego seguro que te quedas con hambre.
Al final te decides y lees:
"¡No te lo vas a creer! Ayer estuve en la segunda piscina más
grande del mundo. Y los chicos me tiraron desde el trampolín, ¡más
brutos...!". Ése es el problema. Que como habláis tanto por teléfono,
cuando te llegan las cartas, las noticias están desfasadas. Es como pretender que cada verano te sorprenda la muerte de Chanquete.
Pero no importa... Después de leer su carta, te pones romántico y te sales a
la ventana a ver la Luna... y piensas: "Bueno, al menos ahora mismo
estaremos viendo la misma Luna". Pues tampoco, imbécil. ¿No ves que está
en EEUU? Cuando tú estás mirando la Luna como un gilipollas, ella está
tostándose al sol, en la segunda piscina más grande del mundo.
Y así vais tirando, hasta que de repente empiezas a notar que hay un
nombre que se repite con demasiada frecuencia en sus cartas:
"He conocido a un chico de Grecia que se llama Nikolakis..."; "El otro día
Nikolakis meinvitó a cenar musaka..."; "Te va a caer superbién
Nikolakis; ¡Ronca igual que tú!" Y, claro, te vas corriendo a revisar
las fotos que te ha mandado, para intentar descubrir quién es el tal
Nikolakis. Y enseguida lo ves. Es el que le toca el culo en la segunda
piscina más grande del mundo. Pero aún así te engañas a ti mismo: "No,
hombre, con el griego éste no se va a enrollar. ¡Ir a EEUU y enrollarte
con un griego es como irte a Lugo a comer paella!".
Pues se comió la paella. Con langostino y todo, ¿eh? Yo creo que en España, además
del tren, debería haber otro AVE: "Asociación de Víctimas de Erasmus".
El problema es que la sede tendría que tener unas puertas muy altas.
Así
que si mañana tu novia te dice que le han dado una beca para estudiar
fuera, que sepas qué vas a ser tú: el segundo cornudo más grande del
mundo
Monólogo del Club de la Comedia