Radeon HD 4770 - Meristation

¿Gama media por 89 €?
Como veremos en la comparativa, ATi realmente se ha esmerado en conseguir el hardware más eficiente asumiendo el mínimo coste. Para ello ha contado con una baza principal; el aprovechamiento de la fabricación bajo tecnología de 40 nm. Como ya sabemos el paso a la producción de un hardware más “pequeño” ofrece beneficios directos en consumo, producción de calor y, sobre todo, en coste de producción.
Las HD 4770 son las primeras tarjetas gráficas fabricadas bajo esta tecnología (si excluimos hardware para portátiles) y como pioneras confirman lo prometedor de esta nueva tecnología.
El paquete de software y accesorios que la acompañan no resulta extraordinario. Sí que hay que agradecer a Sapphire la inclusión de un adaptador DVi-HDMI, además del clásico DVi-VGA y S-video a Componentes y las versión completa del software Power DVD y una completa suite de programas de edición de vídeo seleccionados por Sapphire. Por último en la caja encontraremos la “fajita” necesaria para la conexión CrossFireX algo que, esta vez más que nunca, invita a ser aprovechada.
La máquina de pruebas se basa en la placa la Blitz Extreme de ASUS, con un Intel Core 2 Q9650 a 3 GHz y 4 GB de RAM a FSB800 corriendo Windows Vista (Dx10) con los ultimos controladores oficiales tanto de ATi como de NVIDIA. Las tarjetas gráficas usadas son productos retail tanto de Sapphire como de Zotac y todas ellas montan 512 MB de RAM. Todos los juegos se han configurado a su máxima calidad de imagen en demos pregrabadas y medidas con FRAPS.




Overclock, consumo y ruido
Las HD4770 barren a cualquier tarjeta de precio similar y hacen más que discutible comprar algo aún más barato teniendo en cuenta las posibilidades que esta “tarjetita” ofrece por 89 €. Automáticamente firman la defunción de las HD4830 y de las 9800 GT y ponen en serios apuros a “superventas” como las GeForce GTS 250 o su propia hermana mayor; la HD4850. En los test hemos visto cómo la 4850 se mantiene ligeramente por encima, gracias principalmente a la mayor cantidad de procesadores de canal (stream) y a la ventaja que ello supone en la gestión de shaders; sin embargo la mayor frecuencia de la GPU y la memoria GDDR5 consiguen “de forma bruta” igualar tanto los rendimientos finales que bien hacen dudar sobre si merece la pena pagar la diferencia
Y si seguimos completando estas conclusiones, sólo podremos hacerlo con buenas palabras hacia la tarjeta de Sapphire. Aunque los rendimientos acaben eclipsando el resto de características, no podemos dejar de tenerlas en cuenta: Soporte DirectX 10.1, salida HDMI, sonido multicanal (8 canales) por HDMI, excelente efectividad en Anti Aliasing a pantalla completa, decodificación HD, postprocesado y escalado de vídeo y la posibilidad de montar varias tarjetas mediante CrossFireX… o lo que es lo mismo, hace lo que cualquier tarjeta de gama alta, salvo alcanzar esos máximos FPS exclusivos de arquitecturas más caras.

Inversión
Es la primera vez que damos un 3/3 en este apartado. Difícilmente vamos a encontrar un producto con este rendimiento a este precio, sobre todo si esperamos unas semanas más y pierde también la cota de los 80 €.

¿Gama media por 89 €?
Como veremos en la comparativa, ATi realmente se ha esmerado en conseguir el hardware más eficiente asumiendo el mínimo coste. Para ello ha contado con una baza principal; el aprovechamiento de la fabricación bajo tecnología de 40 nm. Como ya sabemos el paso a la producción de un hardware más “pequeño” ofrece beneficios directos en consumo, producción de calor y, sobre todo, en coste de producción.
Las HD 4770 son las primeras tarjetas gráficas fabricadas bajo esta tecnología (si excluimos hardware para portátiles) y como pioneras confirman lo prometedor de esta nueva tecnología.
El paquete de software y accesorios que la acompañan no resulta extraordinario. Sí que hay que agradecer a Sapphire la inclusión de un adaptador DVi-HDMI, además del clásico DVi-VGA y S-video a Componentes y las versión completa del software Power DVD y una completa suite de programas de edición de vídeo seleccionados por Sapphire. Por último en la caja encontraremos la “fajita” necesaria para la conexión CrossFireX algo que, esta vez más que nunca, invita a ser aprovechada.
La máquina de pruebas se basa en la placa la Blitz Extreme de ASUS, con un Intel Core 2 Q9650 a 3 GHz y 4 GB de RAM a FSB800 corriendo Windows Vista (Dx10) con los ultimos controladores oficiales tanto de ATi como de NVIDIA. Las tarjetas gráficas usadas son productos retail tanto de Sapphire como de Zotac y todas ellas montan 512 MB de RAM. Todos los juegos se han configurado a su máxima calidad de imagen en demos pregrabadas y medidas con FRAPS.




Overclock, consumo y ruido
- Spoiler:
- En una tarjeta de estas características, ese extra que supone el overclocking es siempre un factor a valorar. La tarjeta de Sapphire se ha mostrado durante todas las pruebas estable y no ha mostrado los problemas de recalentamiento que están marcando a otras tarjetas de la gama HD4xxx y que llegan a alcanzar los 80 grados. El gran ventilador que le ha montado Sapphire muestra así que es una buena elección y se corrobora al comprobar el escaso ruido que genera, casi inaudible en condiciones de poca carga. El consumo real de la tarjeta ronda entre los 150 y 200 W dependiendo de la carga de trabajo.
Ante este panorama las expectativas de overclock son prometedoras y no nos equivocamos demasiado. La GPU permite ser overclockeada ligeramente más allá de los 860 MHz, lo cual nos reporta casi un 15% de potencia extra. La GDDR5 tampoco se queda demasiado atrás y permite acercarse a los 1000 MHz. Con esta configuración, la amenaza al “hardware superior” toma más peso, si cabe.
Las HD4770 barren a cualquier tarjeta de precio similar y hacen más que discutible comprar algo aún más barato teniendo en cuenta las posibilidades que esta “tarjetita” ofrece por 89 €. Automáticamente firman la defunción de las HD4830 y de las 9800 GT y ponen en serios apuros a “superventas” como las GeForce GTS 250 o su propia hermana mayor; la HD4850. En los test hemos visto cómo la 4850 se mantiene ligeramente por encima, gracias principalmente a la mayor cantidad de procesadores de canal (stream) y a la ventaja que ello supone en la gestión de shaders; sin embargo la mayor frecuencia de la GPU y la memoria GDDR5 consiguen “de forma bruta” igualar tanto los rendimientos finales que bien hacen dudar sobre si merece la pena pagar la diferencia
Y si seguimos completando estas conclusiones, sólo podremos hacerlo con buenas palabras hacia la tarjeta de Sapphire. Aunque los rendimientos acaben eclipsando el resto de características, no podemos dejar de tenerlas en cuenta: Soporte DirectX 10.1, salida HDMI, sonido multicanal (8 canales) por HDMI, excelente efectividad en Anti Aliasing a pantalla completa, decodificación HD, postprocesado y escalado de vídeo y la posibilidad de montar varias tarjetas mediante CrossFireX… o lo que es lo mismo, hace lo que cualquier tarjeta de gama alta, salvo alcanzar esos máximos FPS exclusivos de arquitecturas más caras.

Inversión
Es la primera vez que damos un 3/3 en este apartado. Difícilmente vamos a encontrar un producto con este rendimiento a este precio, sobre todo si esperamos unas semanas más y pierde también la cota de los 80 €.














